Dicen l@S BUDISTAS
- Kiki Suarez
- 8 ene
- 3 Min. de lectura
Actualizado: 9 ene
Tu dudas lo que dicen los budistas: que la vida es inherentemente insatisfactoria? YO YA NO LO DUDO. Hoy observee mi mañana: Me desperto con un ligero dolor de cabeza. Salgo a la terraza a mirar el mar. Ay, qué rico ver el mar, pienso. Y justo en ese momento, me pican unos mosquitos. Pongo el ventilador para espantarlos un poco. - Escucho la puerta del dormitorio y se que va a bajar mi esposo, seguramente a preguntarme si quiero un café. ¿Quiero café? ¿O mejor no? Con el dolor de cabeza, decido que no. Pero cuando me lo pregunta, me sorprende escuchar que respondo: Sí, por favor, un café!!! - Me lo trae. Tomo un vaso de agua también. Me siento un poco mejor. Ay, qué rico!!! El mar, la brisa del ventilador, el café de esta mañana!!!! Él prepara un desayuno delicioso: un omelette con champiñones. Día casi perfecto. Luego bajamos a una palapa donde cuelgan nuestras hamacas. Hace calor. Me incomoda. Noto que quiere regresar el dolor de cabeza. Me pregunto si será el calor lo que me causó el dolor de cabeza desde ayer. Me recuesto en mi hamaca, y de pronto viene una brisa riquísima del mar. Ay, qué delicia! Aquí puedo quedarme feliz por el resto de mi vida con esa deliciosa brisa!!!! Ya no me duele nada. Disfruto el momento… y justo ahí, me pica una hormiga en un lugar muy sensible que prefiero no nombrar!!!!! Autos h!!!!! Me duele muchísimo. Me levanto, sacudo la hamaca, me acomodo de nuevo, y siento que tengo que ir al baño. Para mí, como casi invidente, eso no es fácil. No puedo encontrarlo sola. Tengo que pedirle ayuda a mi esposo. Regreso, y pienso: mejor me voy a nadar y me meto a la alberca. El agua está calientísima, como una sopa tibia. Pero bueno, nadar me hará bien. Estoy nadando y de repente, frente a mí, veo algo grande y blanco que se mueve. Trato de descifrar qué es (con mis ojos!!!} . ¿Será el jardinero? ¿Una sombrilla que el viento levantó? No. Tiene orejas. ¡Es una vaca! Una enorme vaca frente a mí, tomando agua de la alberca. Bebe y se va. Yo mistificada ahí parada en la alberca. De pronto, un perro me ladra muy agresivamente. Seguramente también vino a tomar agua y ahora lo estoy estorbando. te amo mi esposo. Pero entre en la brisa, el viento, y que está escuchando música, no me oye.Me hago un poco a un lado. El perro toma agua y se va. Y pienso: qué rico estar en la alberca, calentita, nadando tranquila, sin que nadie me estorbe!!!! Pero entonces siento algo vacío en el estómago, una pequeña debilidad. Señal de que ya no tengo suficiente energía para nadar mucho más. Salgo de la alberca, regreso a mi hamaca. Estoy esperando a que limpien el departamento. Se toman su tiempo. Qué bueno que nos lo limpien una vez por semana. Pero ya es la hora de la comida. Tengo hambre. El sol entra debajo de la palapa y empieza a incomodar. La brisa ya no refresca; ahora es caliente…..
así observo, momento a momento, cómo un instante rico se acaba por una incomodidad: una picadura, demasiado calor, la necesidad de ir al baño, de tomar agua, de comer. La vida es una chamba. Una lucha. Un viaje de todos los días para —una y otra vez— encontrar esos pequeños momentos de equilibrio y bienestar. Y cuando por fin llegan, sólo nos queda… AGRADECER!
Kikimundo
P.S. y ahora que publique eso, escucho unos ruiditos. Lo había escuchado antes hoy, pero pensé que eran pajaritos. Un pajarito raro que nunca antes había escuchado. Pero ahorita me doy cuenta que son ruiditos de perritos recién nacidos. Esa perra agresiva en la alberca ha de ser la Madre. Encontró su nicho abajo de la palapa para tener sus hijitos. y eso me muy conmueve





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