top of page
Buscar

MILAGROS

  • Foto del escritor: Kiki Suarez
    Kiki Suarez
  • hace 5 días
  • 3 Min. de lectura

MILAGROS - Milagros - en nuestro grupo semanal de filosofía, hablamos sobre Milagros. Ahora ando pensando sobre milagros…

Es un milagro que vivo, porque nací sietemesina y muy débil. Sobreviví - décadas después - la infección de mi matriz y he sobrevivido a muchos años de depresiones profundas.

Hoy ya estoy casi ciega, así que choco con los muebles en mi propia casa para encontrar el camino al baño, a la cocina o a la terraza, pero sigo sintiendo que mi vida es buena y un total milagro.

Ayer me habló una persona que me lee en las redes y platicamos sobre las depresiones y cómo a veces parece que las depresiones no son todo psicológicas, que a veces nacen de una discapacidad escondida que tenemos y que nadie ha descubierto.

Es un milagro que hoy - por las redes - personas pueden conectarse conmigo.

Me parece un milagro que personas, desde los 15 años a los más que 80, de repente me buscan y cada conexión profunda que siento con alguien me es un milagro. Es este milagro que en gran parte es responsable por el hecho que sigo sintiendo que mi vida es bastante buena. -

Es un milagro que tenga un esposo que sabe cuidarme y contenerme cuando lo necesito, y con quien podemos reírnos de los mil accidentes que me pasan por mi mala vista. Mi esposo, que, además, cocina riquísimo. Es un milagro que, a pesar de todo y con mi vista tan limitada, yo todavía pueda lavar los platos y hasta ahora —toco madera— no se me han roto muchos.

Existe un famoso libro con el título Un Curso en Milagros. Nunca he tomado el curso, pero el titulo me agrada. También he leído que - supuestamente - Albert Einstein dijo que podemos vivir de dos formas: o nada nos parece un milagro o todo nos parece milagroso.

Podemos elegir.

¿Con cuál elección vivo mejor?

Me acuerdo, que hace unos meses andaba con un montón de mangos que acababa de pelar y para una ensalada y un pastel.

¡Que existan mangos en el mundo: ¡me parece un milagro!

Mi escalera en mi casa tiene 17 escalones. Ayer no conté bien y: ¡no me caí, no me rompí el pie, solo me asusté un poco: milagro!

Si, cada día leemos noticias sobre maldad y violencia humana y nos cae el ánimo para mirar milagros. Pero luego, casi ciega, puedo ver una flor en mi jardín y una mariposa o abeja visitándola, o un pájaro canta o mi nieto me hace reír o alguien me regala una bella sonrisa o nos viene la idea para una nueva antología y pienso y siento:

¡MILAGRO!

Hace poco encontré un estudio, donde visualizaron el cerebro humano cuándo se queja y cuándo agradece y se pueden imaginar, que el cerebro se ve mucho más iluminado - y nosotros nos sentimos mucho más

contentos - cuándo agradecemos.

Cada cuando tomamos conciencia de algún pequeño o gran milagro: nos alegramos, nos iluminamos, y nos

crecen las fuerzas para pasar por las crisis de la vida.

Así que hagamos el experimento de agradecer el gran milagro de nuestra vida y los muchos milagros que

ocurren cada día, aún si mañana, tal vez, el fin del mundo nos encontrará.

Martín Lutero escribió algo así: Si yo supiera que mañana moriré, ¡hoy plantaría todavía un árbol!.

Son milagros, la mente y el alma humana, que tienen la capacidad de mirar y apreciar esta dura, bella y rara vida en la que - por un rato de repente – todos nos encontramos.

Esta pequeña antología es una invitación para ti a cambiar tu enfoque sobre el mundo y la vida, ¡para poder descubrir a los muchos milagros que te rodean!

🙂 🙂

 
 
 

Entradas recientes

Ver todo

Comentarios


bottom of page