top of page
Buscar

SAN CRISTÓBAL SURREALISTA Y FASCINANTE

  • Foto del escritor: Kiki Suarez
    Kiki Suarez
  • 12 ene
  • 1 Min. de lectura

Hubo un tiempo, fines 1977, en que Gabriel tuvo que cerrar su discoteca, El Club, y nos quedamos sin dinero. No teníamos nada. Barríamos debajo de los muebles para juntar algunas monedas perdidas. Si mal no recuerdo, con 5 pesos podíamos comprar un kilo de tortillas y todavía sobraba para una botella de miel. Eso era lo que comíamos durante el día.


En esa época vivían con nosotros dos suizas, mochileras hippies como yo. Entre todas habíamos comprado un montón de frijoles de diferentes colores en el mercado para hacer nuevos collares, después de los de pasta. ¡Un día ya no soportábamos más las tortillas con miel, así que tomamos todos nuestros collares de frijoles, los hervimos y los convertimos en una buena comida!


A la casa llegaban amig@s lacandones, ya que en Na Bolom no les permitían tomar alcohol ni llegar borrachos. Frans Blom había muerto a causa del alcoholismo, y Trudy no toleraba el tema, lo cual comprendo. Entonces venían a la casa de Gabriel a celebrar y a vendernos flechas. A veces traían un tepezcuintle, y Celia, la esposa de Pancho Álvarez, era la única que sabía prepararlo bien.


Años después, nos ofrecieron tepezcuintle nuevamente en el Hotel de Guacamayas. Lo habían cocinado para el gobernador, quien nunca llegó. ¡Fue terrible ese tepezcuintle!


Este es un capítulo de mi libro EL VIAJE A SAN CRISTÓBAL, editado por Editora Laia en Buenos Aires, Argentina, una editora sin fines de lucro. Si te interesa, escríbeme a mi WhatsApp: 52 967 679 1005 y con gusto te mando el pdf sin costo alguno 🙂 🙂 :)

 
 
 

Comentarios


bottom of page